Estos días anda el Tribunal Constitucional empeñado en solucionar los múltiples obstáculos previos a la resolución de importantes conflictos nacionales. Muchos de ellos como consecuencia de la estructura y modo de elección de los magistrados que es estríctamente política. Y ejemplo de ello es el tratamiento de la prensa. El mundo y El pais tratan de distinta manera la noticia, ¿es una novedad?.
La recusación de un magistrado es cuestión normal y de rutina en los tribunales españoles. Cuando un magistrado llamado a decidir sobre un litigio aparece con una posibilidad de ser parcial, lo que no significa que lo sea, lo normal es recusarlo, en la práctica se abstiene, sin más conclusiones posteriores y desde luego sin que de ello se derive ilegitimidad para el tribunal o decisión que dicte.
Pero esto en el Constitucional no es así. ¿Será porque sabemos de antemano cual es la decisión de cada magistrado? y así a que intereses responde cada uno
Powered by ScribeFire.
